La Cruz peregrina fortalece la fe y la comunión en la diócesis
La Cruz peregrina, signo visible de fe y esperanza, ha recorrido ya las distintas diócesis del país y, desde el pasado 14 de febrero, se encuentra en nuestra diócesis, abriendo el camino para la Jornada Nacional de la Juventud Ibarra 2026 y dejando en cada comunidad una profunda huella espiritual.
Durante estas semanas, su paso ha alcanzado diversas zonas como Otavalo, Atuntaqui e Intag. En los próximos días llegará a Cotacachi, Pimampiro, Urcuquí e Ibarra donde será acogida con el mismo fervor y entusiasmo que han caracterizado a las comunidades visitadas.

Este caminar ha sido una experiencia significativa de encuentro eclesial. Las parroquias, en comunión con sus sacerdotes, los jóvenes y los distintos grupos pastorales, han recibido este signo con profunda devoción, fortaleciendo los lazos comunitarios y renovando la fe en las familias.
La presencia de la Cruz ha favorecido un proceso que trasciende un acontecimiento individual, promoviendo una vivencia auténticamente eclesial, marcada por la participación, la unidad y el espíritu sinodal.

Como Iglesia diocesana, permanecemos en oración para que esta experiencia siga siendo vivida con fe, alegría y compromiso. Nos disponemos así a acoger a los jóvenes y peregrinos que llegarán a nuestra diócesis, abriendo no solo las puertas de nuestros hogares, sino también las del corazón, para vivir con gozo este evento de gracia.